Hablar de sueños como comprar una casa, un auto o la libertad financiera es algo realmente apasionante. Todos quisiéramos alcanzar esas metas, pero muy pocos saben lo más importante: el cómo.

¿Qué es Planeación Financiera?

Es la organización adecuada de los recursos económicos ahora (presente), para que cumplas tus objetivos propuestos en el corto, mediano y largo plazo (futuro). Tener un plan es una herramienta idónea para materializar tus sueños porque te proporciona un “paso a paso”, en lugar de andar a la deriva.

Otro aspecto de la planeación es que te brinda alternativas contra eventos imprevistos como problemas de salud, desempleo, quiebras, accidentes, etc. Esto lo vimos en el post sobre crisis personales.

Lo primero son los objetivos

¿Qué quieres lograr? ¿Cuánto dinero vas a necesitar? ¿Cuándo lo vas a lograr? Estas tres preguntas hacen la diferencia entre un soñador y una persona que efectivamente logra lo que se propone.

  • “Quiero comprar una casa”. Esto es un sueño.
  • “Quiero comparar un apartamento de 50 millones en 5 años”. Esto es un objetivo completo

Sé específico, realista y lo más claro que puedas.

Cómo Realizar una Planeación FinancieraAnaliza tu situación financiera actual

Cuando sabes con exactitud cuánto suman tus ingresos y gastos, podrás determinar qué parte destinarás al cumplimiento de tu objetivo. Lo puedes hacer mediante el ahorro o la inversión, según tus capacidades.

Recuerda que tus metas deben ser alcanzables. Si quieres una casa de 150 millones pero actualmente ganas el salario mínimo, entonces estás poniéndote una meta tan alta que probablemente te va a desanimar. En ese caso tu primero objetivo sería aumentar el nivel de tus ingresos.

Diseña un plan

Ya has definido lo que quieres y cuánto necesitas para conseguirlo, pero falta lo más importante: ¿Cómo piensas lograrlo?

Haz una lista de los medios a tu alcance como el ahorro mensual, la rentabilidad de tus inversiones, el crédito bancario, etc. Entre más recursos tengas mejor, de manera que si un banco te niega un préstamo puedes recurrir a otros medios. En otras palabras, ten un plan B.

El otro componente de tu plan son las fechas. Escribe todos los pasos que tienes que dar para cumplir metas específicas. Supongamos que quieres invertir, entonces debes incluir el mes en que vas a tomar tu capacitación, la fecha límite para reunir el monto que deseas colocar en la bolsa, el período de búsqueda de una casa comisionista, etc.

Te recomiendo que lo hagas por escrito. Personalmente lo he hecho y no sólo logro lo que deseo, sino que   generalmente ocurre meses antes de lo que tenía previsto. Esto ocurre por varias razones:

  • Estableces un compromiso cuando pones por escrito un plan.
  • Te ayuda a mantenerte sintonizado con tus deseos. Tu mente se ocupa de que cada cosa que hagas esté encaminada hacia tu meta.
  • Te recordará todo lo relacionado con tu proyecto: los pasos que tienes pendientes, las personas a las que tienes que contactar, etc.

Espero que pronto estés enmarcado en un plan que te lleve al éxito financiero. No importa si aún no cuentas con las habilidades propias de un inversionista o dueño de un negocio, el hecho comprobado es que las puedes desarrollar en un período muy reducido de tiempo.